Cultura

Aristides Ureña: “La belleza tiene que ser serena, aunque pueda golpearte”

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Este artista sintió la nostalgia por la patria y regresó después de 34 años | Foto: Mariana Cordero Alcalá

Luego de estar fuera de Panamá por 34 años, el pintor veragüense Aristides Ureña Ramos regresa a nuestro país con la obra Creole Albrook 2014 – 2015, conformada por 14 piezas de grandes dimensiones cargadas de una “visión inconformista” con el tratamiento dado a la zona canalera.

Con voz cálida y vestimenta sobria, el pintor Aristides Ureña Ramos relata como “el llamado de la tierra” lo hizo regresar para darle a Panamá un sentido artístico propio, expresado a través de la pintura. “Desde muchacho he tratado de buscar un estilo panameño. Esa inspiración venía de mi padre que era un nacionalista que decía que Panamá debería ser identificado en una pintura”.

Aristides Ureña plasma la inconformidad social en cada una de sus piezas
Aristides Ureña plasma la inconformidad social en cada una de sus piezas

El sentir patriótico heredado de su progenitor, Arístides Ureña Atencio y los cuentos populares relatados por su abuela, lo influenciaron en el desarrollo de obras como El Ballet del Cabrón, Barrococonuance’s y I Took Panamá, con las que fue arando el camino para posteriormente sembrar Creole Albrook 2014-2015, donde plasma el maltrato al ecosistema y la injusta distribución de las riquezas de la zona canalera. “Después de 38 años, la zona canalera, es una especulación edilicia donde se destruye el ecosistema y no hay control urbanístico, se destruye el patrimonio de nuestro país que es de interés colectivo y en la base de esta obra está esa reivindicación”, afirma.

Sus hermosas obras están cargadas de mucho verde, respaldadas por una técnica propia consolidada que desemboca en la representación de la economía panameña a través de la iconografía publicitaria mientras que los diablos rojos, burlones, peces, barcos y lunetas imprimen el toque personal que Ureña brinda a cada una de sus piezas.

Las manifestaciones oníricas plasmadas en lienzo sustentan la exposición del artista veragüense, aun cuando están cargadas de contenido social permanecen hermosas ante la mirada del espectador, “cuando haces arte tienes que hacer belleza, tiene que encantarte, no puede ser vulgar, tiene que ser una elaboración y presentarla porque es bello, puedes hablar de denuncias cantando pero tiene que ser bello, la belleza tiene que ser serena, tiene que golpearte pero tiene que ser tranquila”.

Aristides Ureña se reconoce a sí mismo como un pintor anómalo, sus maravillas son consumadas en ciclos pictóricos de cuatro años como si se tratara de un set cinematográfico como contenedor para agrupar ideas, los conocimientos recogidos en la Academia de Bellas Artes en Florencia han sido modelados en más de 17 exposiciones y  lo han hecho merecedor de al menos diez premios alrededor del mundo.