Controversia, desencuentros y voces a favor se mezclan en torno al Decreto Ejecutivo No. 10 del 16 de abril de 2026, que, según el Ejecutivo, busca modernizar el sistema de transporte terrestre y hacer más eficiente el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) bajo la supervisión de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre. Este decreto regula en esencia el servicio de transporte registrado mediante plataformas digitales, vale decir Uber, InDrive y otros.
Lo que dicta el decreto:
- Los vehículos no deben tener más de 7 años de antigüedad y deben tener aire acondicionado.
- Serán registrado por la ATTT con un sticker de uso obligatorio con las Iniciales TL (transporte de lujo)
- Los conductores deben ser panameños con licencia E1, tener récord policivo limpio y tener Certificado de Operación TL otorgado por la ATTT.
- Las plataformas digitales solo podrán intermediar el servicio, no pueden administrar ni comprar autos y sólo pueden operar con conductores certificados.
- Las tarifas serán reguladas por la ATTT y los pagos podrán ser electrónicos y en efectivo.
- Este decreto ya entró en efecto y el servicio tiene 3 meses para adecuarse.

Las plataformas digitales de transporte aseguran que este decreto podría generar efectos negativos en la oferta del servicio y en las oportunidades de ingreso para miles de conductores.
Aseguran que estas normas acercan el modelo de plataformas al esquema tradicional, lo cual limita la participación flexible de conductores y riñe con la naturaleza del mercado digital.
El alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, aseguró que este decreto “en lugar de subir los taxis amarillos al nivel de Uber, lo quehace es que baja a Uber al nivel de los taxis”.






