Seis décadas y dos años han transcurrido de aquellos hechos que marcaron el inició de una nueva «emancipación» para Panamá, cuando estudiantes del Instituto Nacional y otras escuelas de la capital alzaron su voz para defender la soberanía del país.
Muchos de ellos ofrendaron su vida en aquellos acontecimientos, otros siguen aquí y mantienen activa la memoria de los panameños honrando cada 9 de enero esa gesta valiente y patriota que derivó años después en la reversión de todo el territorio ocupado a lo largo del Canal y la administración de esta vía interoceánica.
El protocolo será el mismo, la izada de la bandera a media asta, y la entonación del Himno Nacional en la Plaza Independencia donde participan los héroes que aún viven de los sucesos del 9 de enero de 1964 y familiares de otros ya fallecidos y de los caídos en la gesta histórica hoy conocida como el Día de los Mártires.

En aquella fecha los estudiantes panameños reclamaban la desatención de los norteamericanos a los acuerdos de izar la bandera de Panamá en las áreas civiles de la zona ocupada por los Estados Unidos. La heroica gesta fue encabezada por estudiantes del Instituto Nacional, quienes se trazaron el objetivo de colocar el pabellón patrio en la asta de la Secundaria de Balboa, donde los estudiantes norteamericanos habían izado su bandera.
La pretensión de los estudiantes panameños fue frenada por estudiantes de la Secundaria de Balboa y residentes de la zona, generándose una confrontación que terminó con la bandera panameña destrozada. Horas más tarde la furia de los nacionales desató una batalla que trascendió el territorio fronterizo y se extendió a otros puntos del país donde los ciudadanos reclamaban su soberanía sobre la zona del Canal.

En la confrontación Ascanio Arosemena, un estudiante de 20 años, caía mortalmente herido mientras auxiliaba a sus compañeros heridos por las balas y la intransigencia de una fuerza militar desproporcionada. Fue la primera víctima mortal de aquellos acontecimientos.
Este conflicto generó las condiciones para que se iniciaran nuevas discusiones que dieron origen a los tratados Torrijos-Carter y, a la postre, la transferencia del Canal a manos panameñas y la salida de los militares y ciudadanos norteamericanos del territorio que se comparte las provincias de Panamá y Colón.
Pensión vitalicia
Los 79 mártires sobrevivientes de la gesta heroica del 9 de enero de 1964 reciben el pago de la pensión vitalicia establecida en la Ley 163 del 10 de septiembre del 2020 y ratificada por el Presidente de la República, José Raúl Mulino.
En esa oportunidad, Mulino agradeció a los mártires por su sacrificio para defender a la Patria ante aquella agresión del ejército estadounidense, “un momento que impulsó la lucha nacional por lograr la soberanía total en el territorio. Sin ese aporte, no tendríamos Canal de Panamá ni áreas revertidas», dijo.

En el año recién finalizado, Panamá despidió a dos héroes del 64, Marco Antonio Fenton Achurra, símbolo de la soberanía nacional y dirigente del Movimiento de los Mártires del 9 de Enero de 1964, quien falleció a los 82 años, dejando un legado imborrable en la historia del país. Fenton Achurra fue el valiente que izó la bandera de Panamá dentro de la zona del Canal aquel 9 de enero.
El otro fallecido es Alcibíades Picota, héroe que murió en Galicia, España, y que recibió un homenaje póstumo en Panamá. Picota fue uno de los seis estudiantes que intentaron izar la bandera panameña en la Escuela de Balboa, enfrentándose a una turba de airados zoneítas.





