La Alcaldía de Panamá reinició el proceso de licitación del proyecto de mejoramiento de la piscina municipal de San Francisco, así como las ubicadas en los corregimientos de Betania y Calidonia, con una inversión de 4.5 millones de dólares provenientes de recursos del Impuesto de Inmuebles (IBI), administrados y transferidos a través de la Autoridad Nacional de Descentralización (AND).
La intervención abarca en total cuatro instalaciones, la ya mencionada piscina de San Francisco, ubicada a un lado de la estación de la Policía Nacional en la calle 75 Este y avenida 5 Sur; las piscinas de Villa Cáceres y Alma Osorio, en Betania; y la piscina de San Miguel, en Calidonia —todas fuera de operación por deterioro estructural, filtraciones y fallas en sistemas de maquinaria detectados durante inspecciones técnicas realizadas por equipos de la Alcaldía.

El proyecto va más allá de la recuperación de las estructuras acuáticas. A través de la Dirección de Planificación Urbana, el diseño aplica una selección de materiales adaptados a las condiciones del trópico: concreto permeable para el manejo de aguas pluviales, revestimientos antideslizantes en aceras perimetrales, bancas monolíticas de bajo mantenimiento y vegetación adaptada al clima local.
En el caso de la piscina Alma Osorio, el diagnóstico determinó que las condiciones del vaso (recipiente que contiene el agua y el sistema hidráulico), requieren su reemplazo total, además de adecuaciones operativas para garantizar una rehabilitación completa y segura.
Cada instalación incorpora además mejoras en su urbanismo cercano —nuevas aceras, luminarias y zonas verdes— y los cerramientos opacos que históricamente aislaban estas instalaciones del espacio público serán reemplazados por fachadas permeables, integrando cada piscina a su entorno barrial.
El contrato incluye una garantía y adicionalmente contempla el mantenimiento por tres años a cargo del contratista, asegurando que las instalaciones conserven sus condiciones operativas una vez entregadas a la comunidad.





