Bella Vista News

Luis Gómez, VP de Cadena de Abastecimiento: “De nuestras chimeneas solo sale vapor de agua”

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Aunque suene contradictorio, Café Durán aseguró: “Ante las quejas de los vecinos, hemos hecho una inversión de 2 millones de dólares en adecuaciones, con el propósito de mitigar el impacto que ellos denuncian”.

La Empresa Panameña de Alimentos asegura que  mudará la producción de Café Durán en 2022, a la nueva planta que será construida en Penonomé, provincia de Coclé.

Desde el año 2013 residentes de la comunidad El Cangrejo, del corregimiento Bella Vista, iniciaron una cruzada de quejas, reclamos y denuncias en contra de la producción de la planta de Café Durán, ubicada en las inmediaciones del colegio La Salle, pues alegan que la emisión de humo en grandes proporciones y partículas que expulsan las chimeneas, les causa importantes afectaciones de manera permanente.

Según explican los vecinos en conferencia de prensa virtual con Bella Vista News, esta actividad genera una especie de hollín o tizne negro que no solo se queda en cada superficie, también en el ambiente, afectando de manera importante la calidad del aire, lo que produce afecciones respiratorias a las cientos de familias que viven en el área, principalmente a niños y a adultos mayores.

Esta preocupación ha sido elevada a las autoridades de salud y de ambiente en reiteradas ocasiones, desde hace varios años; sin embargo, al día de hoy el problema persiste, según aseguran los vecinos.

Ventanas cerradas

José Eduardo Sam, quien reside en el PH Mirador de El Cangrejo, y quien ha hecho varias denuncias contra la planta de producción, explica que el 29 de octubre de 2014 él introdujo la primera denuncia ante la Anam, actual Ministerio del Ambiente, documento que estaba respaldado por la mayoría de los residentes del edificio ubicado al lado de la planta. “En ese momento logramos conocer que en el año 2008 había ocurrido una auditoría ambiental que les exigía unos puntos de mejoras, y que en el 2014 la empresa no había cumplido con ninguno de estos aspectos, como lo era, cambiar el equipo de purificación, por ejemplo”. Luego, los vecinos colocaron la denuncia ante el Ministerio de Salud.

Asegura Sam que recientemente sostuvo una reunión con la ingeniera Rosa Sánchez, gerente de producción de la planta, y con  Ximena Ríoseco,  directora de asuntos jurídicos, con quienes ya se había reunido en 2014. El encuentro buscaba saber por qué, después de seis años, no se vislumbraba ninguna mejora a la situación. “Me dijeron que no podían darme detalles porque gran parte del personal estaba en teletrabajo y me sugirió que fuera a la Región Metropolitana de Salud para ver cómo iban las inspecciones. Yo le dije que, conociendo la calidad de muchos funcionarios públicos de nuestro país, con un par de capuchinos y empanadas se podía conseguir que ellos pusieran cualquier cosa en los informes de inspección, y a raíz de ese comentario, me dijeron que todavía habían cosas pendientes debido a la pandemia, pero yo digo, ¿cómo pueden atribuir la falta de cumplimiento de estas exigencias a una pandemia que inició este año?”

Asegura que está muy desesperado, al igual que cientos de vecinos, pues todas las emanaciones de humo llegan a sus apartamentos, por lo que deben permanecer con las ventanas cerradas.

“Estamos recabando información ante el Minsa sobre cuál ha sido la última supervisión al PAMA, que es el plan que ellos presentaron. Sabemos que, respecto a la obra, no hay la primera piedra colocada”.

“No hemos visto cambios”

Explican los vecinos, agrupados en un comité ambiental, que en el año 2016, la Región Metropolitana de Salud, dependencia del Minsa, publicó la resolución  67 del 13 de julio, que obligaba a Café Durán a que en 30 días  presentara un plan para evitar que las partículas y humo siguieran afectando a la comunidad. El 21 de octubre de ese mismo año presentaron el documento denominado “Sistema de Control de Gestión de Emisiones de las Instalaciones de la Planta Café Durán”, donde establecen las acciones para ponerse a tono con las normativas vigentes, relacionadas con el ambiente.

Posteriormente, el 19 de enero de 2017, la fábrica solicitó una prórroga para ejecutar el plan, pues alegaban que requería una gran inversión y seis meses para construir el equipo.

“El Ministerio del Ambiente les dio chance hasta el 2018 para cumplir con el plan que la empresa había presentado, pero nosotros no hemos visto cambios y creemos que ha habido falta de seguimiento y si no se hace presión, no conseguiremos mejoras y seguimos respirando un aire insalubre, como fue calificado por el Minsa, implicando un riesgo potencial a la salud de todos”, aseguran los denunciantes.

A veces, sin recreo

“Desde 2013 nosotros estamos tratando de que Café Durán nos dé una respuesta determinante a esta situación. Ellos nos han atendido y nos han asegurado que van a hacer inversiones para mitigar el impacto negativo hacia la comunidad, pero hasta ahora todo ha sido promesa, no hemos visto ningún cambio. Tenemos un documento de aire insalubre que proviene en gran medida de Café Durán. El Ministerio del Ambiente participó en una medición en el patio del colegio Lincoln, en La Salle y en el edificio Terrazas de El Cangrejo. A raíz de esa medición, Café Durán levantó una pared metálica que no dio ningún resultado, nos parece que fue peor. También instalaron una máquina que daba un olor parecido a un té, pero duró poco tiempo. Los niños muchas veces no podían salir al recreo o a hacer educación física; no se puede respirar bien, los vehículos de los profesores se llenaban de partículas, este aspecto sí mejoró”, explican las vecinas Dora García, Soledad Jiménez y Sol Martínez, docentes del Lincoln Academy.

Este es el tizne que se instala en las superficies.

Detalla Jiménez que ellos han asegurado que se mudarían, pero sin dar fecha exacta, que no producirían en algunas horas claves, como cuando los niños están en recreo, que instalaron unos tubos largos, con los que el humo salía más hacia la transístmica, pero el viento lo devolvía hacia la comunidad.

Inés Riba, quien lleva 60 años viviendo detrás del templo Chino, comenta que hace 20 años ella disfrutaba del aroma a café cada día y no caían partículas en su casa, pero ahora no soporta la gran humareda, el olor y el tizne negro.

Los vecinos han recogido partículas que aseguran salen de las chimeneas.

Karina Tristán, abogada de la Junta Comunal de Bella Vista, dijo que está apoyando a los vecinos en estas diligencias y que está haciendo gestiones ante las autoridades para saber cómo va el desarrollo de esta denuncia. Asegura que acudió al Minsa, pero que no le quisieron facilitar el expediente.

Por su parte, Jonathan Santana, de la Defensoría del Pueblo, dijo que ellos han recibido las denuncias y están en proceso de investigación para dar respuesta a los residentes.

En la conferencia de prensa para Bella Vista News participaron los siguientes residentes:  Mitzi Barrantes, se ocupa de algunas diligencias relacionadas con la zonificación;  Dora García,  Mikahil Trujillo, maneja el tema ambiental; Soledad Jiménez, del  Lincoln Academy;  Sol Martínez, docente del Lincoln Academy;  Inés Riba, vive detrás de la planta desde hace 60 años;  José Eduardo Sam, ha encaminado denuncias desde el 2014 y reunión reciente con EPA); Rolando Murgas, Mikahil Trujillo, Karina Tristán, abogada de la Junta Comunal de Bella Vista y Jonathan Santana, funcionario de la Defensoría del Pueblo.

Café Durán: “Sabemos que somos un vecino incómodo”

“Café Durán cumple con todas las medidas establecidas por el Minsa y el Ministerio del Ambiente, sin embargo, ante las incomodidades manifestadas por los vecinos, en 2017 nosotros presentamos ante la Región Metropolitana de Salud un plan de mitigación que fue supervisado y aprobado y que hemos venido cumpliendo con todos los procedimientos, estamos conscientes que somos un vecino incómodo; nadie quiere tener una planta de producción cerca de su casa, entonces el fin definitivo de esta molestia terminará cuando nos mudemos”, así inició su intervención Luis Gómez, vicepresidente de Cadena de Abastecimiento de Empresa Panameña de Alimentos (EPA), durante la entrevista que diera para Bella Vista News.

Explica que el plan de mitigación, aplicado para bajar el impacto que la producción de café tiene hacia la comunidad, fue entregado a las autoridades, que incluye como último punto el proyecto de mudanza, después que sea construida la planta en Penonomé, bajo una inversión de 20 millones de dólares.

“Lo que está reglamentado para Panamá es la medición de las fuentes fijas, es decir, a nosotros nos miden las chimeneas y nosotros tenemos que medir a través de empresas certificadas ante el Ministerio del Ambiente. Esto está regulado y esta medición establece que de nuestras fuentes fijas de emisión no sale nada que tenga un impacto negativo en la calidad del aire”, explica Gómez, quien  mostró en una presentación detallada los aspectos técnicos de la calidad del aire, que están siempre muy por debajo de los niveles máximos recomendados por organismos  internacionales.

¿Por qué sale humo blanco tan espeso de las chimeneas?

En el proceso, el café se está tostando a una alta temperatura, y se le adiciona una gran cantidad de agua para que se enfríe y así evitar que se siga tostando y se queme. Esa agua genera un gran vapor blanco, es decir, es solo vapor de agua, con gases de combustión muy bajos que, dependiendo de las condiciones climáticas, son a veces más visibles, y lo más importante que hay que decir es que la calidad del aire no es responsabilidad exclusiva de Café Durán, ya que hay otros factores en el sector, como el alto tráfico, especialmente el transporte público y otros vecinos comerciales.

Los residentes tienen un documento de la Región Metropolitana de Salud que establece que la calidad del aire de su perímetro “no es saludable”.

En Panamá no hay una normativa para la calidad del aire, lo que hay son unas recomendaciones provenientes de la Organización Mundial de la Salud que son muy exigentes en los protocolos de medición. A pesar de que no es nuestra responsabilidad exclusiva, ha sido tema de discusión con la comunidad, entonces, hemos afrontado todos los temas legales con ellos y ante las autoridades, pero éstas no cuentan con los equipos adecuados de medición, por lo que nosotros nos hemos asegurado de que estas mediciones vengan certificadas.

“Ésta es la última medición de octubre, hecha detrás de la planta, pues en el colegio y en las inmediaciones nunca nos han dejado medir, a pesar de que no somos los únicos responsables de hacer este proceso, nosotros hacemos esta medición. Nosotros estamos en el óptimo según la recomendación internacional”, recalca Gómez, mostrando una lámina con explicaciones técnicas.

Dice que adicionalmente hicieron una prueba para determinar si había cafeína en esas pequeñas escamas que salen, pero no hallaron ninguna evidencia de esto. No hay ninguna cascarilla ni material sólido que esté en el ambiente, como los vecinos aseguran.

Los vecinos aseguran que antes salía un agradable olor a café, pero que, desde hace años, expide un olor desagradable

Ese humo huele a café, lo que pasa es que, si todo el día tienes ese olor en exceso en tu casa, ya no te gusta, pero no es verdad lo que dicen los vecinos, que es desagradable. Los olores no tienen normatividad en nuestro país, salvo que sean olores de putrefacción, de basura.

Explica que contrataron a una empresa extranjera experta en los manejos de este tipo de producción para que hicieran revisión exhaustiva de todas las maquinarias. “Esa empresa estableció que nuestros equipos estaban en perfecto estado y que son los utilizados en cualquier industria como ésta en la gran mayoría de los países”.

¿Han cumplido con el plan para mitigar los efectos?

La planta tiene un Plan de Manejo Ambiental, que fue presentado al Ministerio del Ambiente en 2019. Ellos vinieron en enero de este año y verificaron que estábamos cumpliendo con todo este programa y no hicieron ninguna objeción, dando así acta de cierre. “Así que estamos en cumplimiento de la ley”.

¿Qué adecuaciones han hecho?

Ante las quejas vecinales, hemos hecho una inversión de 2 millones de dólares en adecuaciones, con el propósito de mitigar el impacto que ellos denuncian. Entre estos está: la compra de un nuevo tostador, que tiene unos filtros que controlan las emisiones para que, al ambiente no salga nada, la instalación de aros aromáticos, que cuando empieza a salir humo, expulsa un aroma;  un ciclón, que es un limpiador de gas, inventado por nosotros, que lo que hace es limpiar más el vapor antes de que salga al aire; instalamos una pantalla  metálica para que el vapor pase en menos cantidad hacia los colegios, pero si a la comunidad le parece que ha sido peor, lo podemos quitar, pues en verdad no lo necesitamos.

Además, el café Coclé, que es especial porque hay que calentarlo más, se fabrica con tercero, ya no es producido en esta planta. Después de las 6:00 de la tarde, la planta no está tostando café, lo que ha reducido la producción en un 25% y tampoco los días domingos, ni feriados.

¿Cuándo será la mudanza de la planta?

La planta de Penonomé estará lista para el segundo semestre de 2022, incluso puede estar antes, pero los trámites gubernamentales están siendo muy engorrosos y lentos, especialmente por este tiempo de pandemia.

Ésta será la nueva planta de produción de Café Durán, que estará ubicada en Penonomé a partir de 2022.