Saber vivir en comunidad

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    “¡Ya no encuentro qué hacer con mis vecinos, todos los días ponen música a todo volumen, de día y de noche; ni siquiera los domingos podemos descansar! …ayúdenme a recoger firmas para que los desalojen”, éste es un clamor común entre residentes de edificios o barriadas privadas, donde nunca falta un inquilino o propietario anárquico, que no comprende que hay un manual de convivencia por el que debe regirse en un PH, para respetar el espacio de los demás.

    “Es que en mi casa hago lo que yo quiera”, ésta suele ser la respuesta recurrente para defenderse de las acusaciones. Muchos reciben visitas de la policía, incluso, son citados por un juez de paz, pero al cabo de unos días, vuelve con sus parrandas, escándalos y música a altos decibeles.

    A las administraciones de los PH les toca muchas veces servir de mediadores entre los conflictos vecinales, pero en la mayoría de los casos, sus intentos son infructuosos, es que hay gente definitivamente anárquica o que quieren vivir en un residencial donde la gente busca tranquilidad, pero arrastran la cultura que traían de otra barriada, donde hay más libertades.

    Gabriel Cheng, quien es asesor inmobiliario, conoce mucho sobre este tema, pues es uno de los aspectos que toma en cuenta antes de tomar una propiedad para ofrecerla a sus clientes, y es que el tema de quienes serán mis vecinos, es vital para el futuro inquilino o propietario. Con él conversamos sobre este asunto, que hoy día ha tomado mayor preponderancia ante el confinamiento al que las familias han tenido que someterse. “Hay que conocer cómo funciona la barriada o el edificio, pero también conocer a los vecinos; yo no quisiera vender o alquilar una propiedad donde mi cliente vaya a ser infeliz por tener unos vecinos indeseables, de esos egoístas que les gusta disfrutar, robándole la paz a los de al lado”, dice Cheng, y da estos consejos que nos ayudarán a vivir en comunidad:

    Procura conocer a tus vecinos. Preséntate y ponte a la orden para ayudarles en lo que necesiten. Conseguirás integrarte y eso es importante

    Conoce las normas de tu propiedad. Es muy importante conocerlas para que no cometas infracciones que puedan causarte penalizaciones económicas o exponerte ante la comunidad.

    Impuestos y pago de administración. Cuando eres propietario, deberás saber que existen gravámenes como el impuesto inmobiliario que debes pagar obligatoriamente. Recuerda estar al día con las cuotas de la comunidad. Es tu contribución para vivir en una comunidad limpia, segura y organizada. También, pagando al día, evitas recargos.

    Mascotas: Si tienes animalitos, no permitas que anden sueltos en el residencial, pues pueden atentar contra otras personas y contra otros animales, además hacen sus necesidades frente a otras casas y eso molesta mucho a los vecinos.

    Presupuesto: Planifica y ahorra: Además de elaborar un presupuesto para la hipoteca, los impuestos sobre la propiedad y los pagos del seguro, separar fondos para proyectos a largo y a corto plazo, sería lo ideal. No gastes en artículos que realmente no necesitas y menos en estos momentos.