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Bellavistino forja impronta en el canal ampliado

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Foto: Cortesía Arquitecto Juan Pablo Porcell

La inauguración de la ampliación del Canal de Panamá pasó, pero el orgullo sigue intacto y  efervescente gracias a las historias de los protagonistas que forjaron con sus manos otro capítulo de esta tierra bendita.

Uno de ellos es un javeriano, arquitecto de profesión, luchador social por convicción y bellavistino de nacimiento. Su nombre es Juan Pablo Porcell Perigualt y aunque se reconoce a sí mismo como una persona sencilla que no necesita aplausos, su participación en las obras del Canal Ampliado le merece la ovación de quienes viven aquí.

En el año 2012, Porcell, inició su travesía en el proyecto de diseño y construcción del Tercer Juego de Esclusas, junto al consorcio Sener, que formaba parte del grupo de empresas de Sacyr, la constructora española que lideraba el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) y que también era integrado por Impregilo (Italia), Jan de Nul (Bélgica) y Constructora Urbana S.A. (Panamá).

Fue así como este vecino destacado, residente de El Carmen, a través de PCA Arquitectos y Sener se fusionaron bajo el consorcio Sener PCA para construir alrededor de 6 mil hojas de planos correspondientes al diseño de las torres de control principal que vigilan el paso de los navíos del océano Atlántico y Pacífico y al menos 50 edificios de operación y mantenimiento en las esclusas de Agua Clara y Cocolí respectivamente.

A propósito de esto, el arquitecto Porcell explica que en un principio las torres estaban concebidas para ser de 30 metros de alto, sin embargo, luego de analizar la altura de los buques Neopanamax, se determinó que la elevación en el punto de observación debía contar con 55.11 metros para “tener una visión completa del escalonamiento y de los barcos que vienen detrás”.

Otra de las importantes características de los diseños es la innovación, la implementación de materiales modernos y duraderos y los espacios amplios, cómodos y luminosos de ventilación mecánica.

Para Porcell, el mayor reto de delimitar estos espacios fue entender el origen de la operación de cada uno de los edificios, así como adaptarlos a un presupuesto sin abandonar la estética y la calidad del área interior para los sistemas hidráulicos y operativos.

Hoy, cuando han pasado escasos días desde histórico 26 de junio de 2016, el bellavistino confiesa sentirse satisfecho porque un panameño forjó junto a sus compatriotas la impronta que quedará en el recuerdo de millones de nacionales y extranjeros; “ésta es una lucha incesante por alcanzar una soberanía que estará completa cuando no haya pobreza y cuando este tema de intermodalidad y logística permita que todos los panameños tengan acceso a buenos salarios, entonces ahí habremos alcanzado la victoria”, cerró.