Las mujeres como gran ejemplo para la sociedad

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    Gracias a las luchas de las mujeres aguerridas que tuvieron el valor de conquistar los derechos y dignidad que el género merece, tanto en lo social, en la política como en lo laboral, a lo largo de la historia, hoy día las mujeres ostentamos un mundo nivelado con los hombres, donde nuestra participación, poder de decisión y aportes marcan día a día la evolución del mundo.

    La Organización de Naciones Unidas, ONU, institucionalizó en 1977 el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, respaldando el valor de las mujeres y en conmemoración a la huelga de  1908 que exigía mejoras laborales para las trabajadoras textiles de Chicago y New York.

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    Ejemplo moderno

    «Ser mujer representa mucho compromiso, en primer lugar. El género en sí mismo nos emplaza a ser lo más digna posible y a darnos a respetar; a mostrarnos a nosotras mismas el valor y el ejemplo que siempre debemos marcar, especialmente a nuestros hijos. Tenemos un gran papel en la sociedad, como madres, como emprendedoras y como educadoras de vida. No es fácil asumir tantos papeles a la vez, pero hemos demostrado que podemos lograrlo todo y con tanto éxito que impresionamos a los hombres quienes cada vez más, reconocen nuestro gran valor», dice Luisa Araujo, una joven abogada y odontóloga, Directora de la división de odontología en Medisolution C.A., activista social, a quien le ha tocado luchar muy duro para salir adelante en un país en plena crisis económica, política y social, como lo ha sido Venezuela durante los últimos 20 años.

    Una dama que hizo historia en los niños

    Nacida en Colón el 17 de enero de 1933, Hena González de Zachrisson. De oficio traductora pública. Luego de 30 años de ejercer su carrera, la etapa de la jubilación llega como una nueva oportunidad, no solo para disfrutar de sus nietos, sino también “para cumplir anhelos pendientes”.

    Vivir en un entorno donde reinaba el arte, nutrió aún más su espíritu creativo. De allí surge su primera obra, «Coloreando Panamá» (1986), un libro de ilustraciones que rinde tributo al folclor panameño, rompiendo con los estereotipos de franquicias de cómics anglosajones.

    La abuela de Panamá

    Reconocida por sus hijas como una gran cuentacuentos, es junto a sus nietos cuando nacen sus primeras obras escritas. Comenzando con «Chispita y Paquita» (1988).

    Hena emprendió una nueva aventura de escribir, editar, ilustrar e imprimir sus propias obras.

    En nuestro país

    Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Censo, INEC, para 2013 el total de mujeres en la República de Panamá es de un millón 900 mil, con características de emprendedoras e independientes, muchas no dependen de un hombre para vivir.

    Según la UNICEF Panamá, en el país las mujeres no solo son víctimas a diario de la violencia doméstica, siendo éste el tercer móvil de homicidio durante los últimos años, sino también de una serie de desigualdades muy marcadas, a pesar de los esfuerzos para darles igual oportunidades de las que reciben los hombres, por ejemplo, según el INEC solo 720 mil mujeres mayores de 15 años se encuentran económicamente activas en comparación con más de un millón de hombres.

    A pesar de estos datos, la mujer panameña cuenta con varias organizaciones que resguardan sus derechos e igualdad de oportunidades. El Instituto Nacional de la Mujer, por ejemplo, fue creado en 2008 como una entidad descentralizada para diseñar y ejecutar proyectos que eliminen las causas de desigualdad.

    Para tener información de los planes y programas de INAMUR Panamá, usted puede comunicarse con los números 279-1532 / 1512. 

    Mensaje de monseñor José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá

    Este 8 de marzo queremos reiterar el compromiso de la Iglesia Católica en combatir la mentalidad reduccionista que se tiene de la mujer, y exhorta a los cristianos y cristianas para que sean promotores y defensores del pleno goce de la dignidad, y de los derechos ciudadanos de las mujeres, quienes en los últimos años han sido víctimas del asesinato, de la trata humana y de la discriminación.
    Urge atender este desafío desde la misma Iglesia, por lo que en el contexto de la celebración del 8 de marzo, exhorto a que nos comprometamos de manera formal con las mujeres: no más maltrato en ninguna de sus formas; proteger su vida, visibilizar el esfuerzo callado de muchas de nuestras heroínas en las parroquias y movimientos, quienes son
    verdaderos modelos de vida para la niñez y la juventud.

    A nuestras abuelas dediquemos el tiempo necesario para escucharlas, porque en sus historias hay mucha sabiduría por los años vividos. Hagamos que cada mujer en nuestras
    vidas se sienta orgullosa de lo que es; expresemos lo importante que es como esposa, madre, hermana, hija, sobrina, amiga, compañera.

    Si nos comprometemos en esos gestos, que son signos de reconocimiento permanente, tendremos el renacimiento de la cultura del respeto hacia la mujer. Nuestra gratitud eterna a las mujeres que con su genio femenino sostienen la Iglesia, la
    familia y la sociedad. Nuestras oraciones para quienes han dejado un legado familiar y en el país, y están gozando en el cielo de la patria celestial.
    Apoyemos a las mujeres que son la esperanza de nuestro continente, de nuestro país, de nuestra Iglesia, de nuestra familia. Su fortaleza está cimentada en la fe, que le permite
    reinventarse, renovarse y levantarse con más ímpetu ante las dificultades.
    Las mujeres cristianas en la Virgen María tienen su modelo de compromiso en el proyecto de Dios.
    Que Santa María la Antigua, la primera discípula de Jesús, anime a todas las mujeres a redescubrir su misión en el lugar donde el Señor ha querido que estén para engrandecer a nuestra Iglesia y nuestro país.

    JOSÉ DOMINGO ULLOA MENDIETA