Comunidad

Inseguridad une a vecinos e instituciones en Ancón

461
0

Texto: Andreína Rodríguez González

Residentes del área del canal están activados para hacer frente a la inseguridad en sus barriadas. Todas las iniciativas que aporten a la solución de este problema tienen cabida.

Un ejemplo de ello lo representa la realización de la primera Feria de Seguridad de este 2018 desde la subdelegación de la Policía Nacional de Altos de Curundú, evento respaldado por el despacho de la Junta Comunal de Ancón.

Las unidades de tránsito también se mostraron receptivas ante los más chicos.

La jornada se desarrolló en el marco de las solicitudes vecinales frente a la creciente oleada de hurtos y robos reportados en los últimos meses en el corregimiento.

Paralelamente, voceros de la Autoridad de Aseo, Cruz Roja, Cuerpo de Bomberos y del Ministerio de Salud, también ofrecieron sus aportes en materia preventiva.

Comisionado Néstor Valdés, jefe de la sub delegación de la Policía Nacional de Llanos de Curundú.

Nuevo actor fiscal

Alberto De La Guardia, recientemente designado Juez de Paz del Corregimiento, aprovechó la oportunidad para presentarse ante la comunidad y explicar los alcances de sus atribuciones y cómo opera la “resolución alterna de conflictos”.

“Es fundamental que los vecinos conozcan los cambios del nuevo régimen jurídico del país, sobre todo, porque la Justicia de Paz Comunitaria viene a ser la primera figura legal que atiende cualquier situación de discordia”, señaló.

Opinan los vecinos

Sobre el repunte en casos delictivos en el área canalera, los asistentes coinciden en la necesidad de que la Policía Nacional modifique sus estrategias, aunque discrepan en cuanto a la atribución de responsabilidades en estos casos.

Para Didier Monagas, urge mejorar los procesos de captura de los sospechosos para evitar que, por inconsistencias en la investigación, se liberen y los casos se mantengan impunes.

Guillermo Pérez asegura que las unidades de la Policía Nacional deberían mantener cambios de rutinas, considerando que se trata de “una guerra de inteligencia” entre los antisociales y las autoridades.

Johana Hernández percibe a la comunidad “cada vez más aislada”. “La inseguridad ha generado un estado de desconfianza al entorno, lo que también nos ha llevado a la progresiva disolución de las relaciones vecinales”, advierte.