Autoridades del Ministerio de Ambiente emitieron un alerta dirigido a las personas que, para hacerse virales en redes sociales, se graban retando a distancias imprudentes a los cocodrilos que rondan zonas cercanas a sitios públicos, así como en ríos y quebradas.
Estas acciones representan un grave peligro que pueden generar situaciones lamentables ya que se trata de animales salvajes que al verse amenazados pueden atacar y causar lesiones a quienes se encuentren a su alcance.
Ante esta situación, el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) elaboró el Protocolo de Contingencia para el Manejo de las Interacciones Negativas entre Cocodrilos y Seres Humanos. La normativa busca proteger tanto la vida e integridad de las personas, como la conservación de especies emblemáticas como el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y el caimán (Caiman crocodilus).

El protocolo fue publicado el pasado 28 de agosto en la Gaceta Oficial N°30600 A. El mismo reconoce a MiAMBIENTE como responsable de la aplicación y fiscalización del procedimiento en todo el territorio nacional. Primero pasó por un amplio proceso de consulta pública, con la finalidad de recibir todos los aportes de especialistas y del público interesado. De esta manera se establecieron procedimientos claros y sustentados científicamente para la atención de avistamientos de cocodrilos en zonas habitadas por humanos.
Este protocolo propone mecanismos de prevención, monitoreo, señalización, educación ambiental, disuasión, exclusión, captura, traslado y reubicación de ejemplares, priorizando en todo momento las medidas no letales, la seguridad de las personas y la conservación de los cocodrilos.
El mecanismo se hace necesario ante el aumento de reportes de presencia de estos reptiles en áreas urbanas, turísticas, costeras y ribereñas, donde la expansión de las actividades humanas ha generado una mayor superposición con los hábitats naturales de estos reptiles.
En este sentido, MiAMBIENTE explica que los avistamientos registrados en distintas regiones del país no deben interpretarse necesariamente como evidencia de una sobrepoblación de cocodrilos, por el contrario, obedecen en gran medida a la creciente ocupación, transformación e intervención de sus hábitats naturales mediante desarrollos urbanos, proyectos inmobiliarios, infraestructura pública y otras actividades humanas en ecosistemas acuáticos, humedales, manglares y zonas costeras.
Juan Carlos Navarro, ministro de Ambiente ha señalado que “la coexistencia responsable entre humanos y cocodrilos es posible y necesaria para la salud de nuestros ecosistemas. Este protocolo es un paso firme hacia la gestión moderna y ética de la biodiversidad en Panamá”.
El propósito del protocolo de contingencia es dotar a las autoridades competentes de un instrumento técnico que permita actuar de manera ordenada, proporcional y efectiva ante reportes de cocodrilos en espacios públicos, garantizando tanto la protección de la ciudadanía como la conservación de los ecosistemas donde habita la especie.
Los ciudadanos pueden reportar el avistamiento de cocodrilos o cualquier incidente con estos animales a la línea de emergencia ambiental 311 y las redes de MiAMBIENTE. También se invita a la población a informarse y colaborar activamente en la protección de la fauna silvestre y la prevención de riesgos. (Fuente: MiAmbiente)





