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Hoy se despidió un gran panameño. José Guillermo Ros-Zanet dejó un gigante legado en la medicina y la literatura

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Con pulso de cirujano, supo cortar el silencio con asombrosa asertividad de verbo. Su hablar fue más que un cantar. Con voz áspera y  tono cálido, nutrió de cultura y sabiduría a su patria amada.

Texto y fotos: Andreína Rodríguez González

Hoy lanzó al aire su último aliento. Se fue tranquilo, en medio de un sueño, seguramente  inspirador, como fue su vida entera. Médico pediatra, investigador, columnista, editor, laureado poeta y reconocido ensayista, José Guillermo Ros-Zanet se marchó físicamente, dejando un  vasto legado a la literatura y a la medicina panameña.

Qué mejor manera de rendirle el honor que merece que recordando la última entrevista que dio. Fue una maravillosa conversación con el equipo de Alpha Editorial, en mayo, un mes antes de su cumpleaños número 90.

Su último encuentro, sus últimas fotos

Con su voz vuelve a dar vida a sus versos, muchos de ellos merecedores de múltiples reconocimientos como el Premio de Poesía Ricardo Miró, del que se hizo acreedor en cuatro ocasiones, siendo la primera durante su secundaria.“Sé lo que es el recuerdo, es un comienzo y volver a nacer donde hemos muerto”.

Su amplio repertorio investigativo también se distingue por abarcar con profundidad múltiples temas. Economía, Medicina, Sociología, Psicología, Filosofía, Ética, Teología Bíblica y Doctrina Social de la Iglesia, forman parte de su dominio.

Hijo de varias tierras

Ser hijo de Rodolfo Ros, médico de origen cubano que arribó a Panamá junto con con su colega Carlos Finlay para erradicar la malaria y fiebre amarilla; y Clara Zanet, panameña de ascendencia francesa; marcó a Ros-Zanet la necesidad de trascender fronteras culturales para acercarse a más a la humanidad.

Nacido el 11 de junio de 1928, en la ciudad de David, provincia de Chiriquí; es criado por su abuela, Josefina Zanet, a la muerte de sus padres en 1938. “La imagen de ambos juntos la llevo siempre en mi memoria”, comenta con nostalgia.

Quizás siendo ésta una de las razones para que unificara sus apellidos, sus dos hijas han podido trascender su entrañable nexo materno a una tercera generación.

“Ferdinand de Lesseps”, cita gratificado al empresario y diplomático francés que intentaría construir el Canal de Panamá, considerándolo como el artífice de que su madre y él nacieran en tierra canalera, un hecho que le llena de orgullo.

José Guillermo Ros-Zanet sucedió en la silla G, de la Asociación de Academias de la Lengua Española, al académico fundador Jeptha Brawner Duncan, en 1989.

Erudición, filantropía y liderazgo

Luego de cursar estudios primarios en el interior del país y secundarios en la capital, obtiene el título de médico de la Universidad de Panamá, especializándose en Pediatría, rama en la que continúa incursionando en Colombia y México.

Investigador del Instituto de Estudios Nacionales de la Universidad de Panamá; síndico y presidente de la Asociación Médica Nacional; secretario de Asuntos Internos, vicepresidente de la Sociedad Panameña de Pediatría y presidente de la Sociedad Panameña de Salud Pública.

Su ardua dedicación para escudriñar todo ámbito tenía un solo objetivo: desposar las ciencias y las artes como una sola para fecundar sus loas a la vida.

Así surgieron sus más de 30 poemas, alrededor de un centenar de ensayos y otra treintena de obras de investigación con los que deja plasmados su visión del mundo y sus propuestas renovadoras.

 

En 2004 es condecorado por la Academia Panameña de la Lengua con la Orden al Mérito Intelectual, institución que pasa a dirigir desde el 2006 hasta el 2009. Y, en 2008, es incorporado como miembro Correspondiente a la Academia Dominicana de la Lengua por el doctor Bruno Rosario Candelier.

Bella Vista, sucursal de Chiriquí

Viajero apasionado y explorador incansable, la calidez de los barrios de arquitectura colonial engalanada por grandes jardines que ostenta la zona alta de El Carmen, en Bella Vista, le hizo recordar su natal Chiriquí.

“Tuvimos una vida errante, pero siempre volviendo a Bella Vista. Sus comodidades, cercanía y esplendor nos atrajeron definitivamente”, recuerda su esposa Milagros, quien ha sabido ser el soporte detrás del genio.

-Tormentario (1982) una obra donde reflexiona sobre la existencia de Dios entre el poeta y la palabra.