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La historia de la educación en América Latina está inevitablemente definida por las luchas independentistas de los siglos pasados, décadas en las que los estragos de las guerras civiles, gobiernos dictatoriales o el poder en manos de muy pocos, marcaron el proceso de exclusión de las masas populares en las tomas de decisiones, lo que explica la baja o poca prioridad que se le atribuía a la educación.

Desde la época colonial América Latina ha sido la reina de la desigualdad. Una larga historia de sociedades elitistas, con sistemas políticos poco democráticos y modelos económicos excluyentes, sembraron las causas para que aún en 2014, según últimos datos del Banco Mundial, América Latina todavía tenga una de las tasas más altas de diferencias entre ricos y pobres (52,9%), lo que divide los sistemas de salud, la calidad del empleo y por supuesto el acceso a oportunidades de estudio para unos y para otros. Esto, a su vez, influye en los niveles de inseguridad, embarazo adolescente y  procesos migratorios que existen en la región.

Para el año 2000 el presupuesto de educación se había incrementado en un 121%, pasando de 185.4 millones en 1990 a 410 millones en el 2000

Pero no todo ha sido oscuro, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, en su Informe Regional 2013-2014, América Latina ha dado pasos importantes en el campo de la educación, al incrementarse los niveles de alfabetización y de acceso de los niños y niñas a las escuelas primarias. Hoy se sabe que cuando los niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad se mantienen en la escuela durante la adolescencia, se reduce significativamente su participación en actividades criminales, y así todo se convierte en un círculo virtuoso de cambios positivos para el estudiante y la sociedad.

Crédito: Cortesía
Crédito: Cortesía

La educación es clave para generar cambios positivos en todos los aspectos de la humanidad a mediano y largo plazo y Panamá lo ha entendido así, es por eso que en los últimos años se ha evidenciado mayor inversión y actualización de modelos y programas educativos, que permitan al ciudadano el desarrollo integral de todas sus destrezas y habilidades, esto en pocos años fortalecerá el talento local, la mano de obra especializada y el mejoramiento de las oportunidades laborales para todos.

Para el año 2000 el presupuesto de educación se había incrementado en un 121%, pasando de 185.4 millones en 1990 a 410 millones en el 2000, según datos de la Organización de Estados Iberoamericanos.

Gobierno nuevo, planes nuevos

La nueva directiva de Meduca fue designada hace menos de un año, en junio 2014, con la entrada del gobierno de Juan Carlos Varela. La actual Ministra, Marcela Paredes, ha dado continuidad a los planes de actualización de currículo activos desde la administración de Ricardo Martinelli, y también  ha creado nuevas estrategias para elevar la calidad educativa del país.

En lo reflejado dentro del texto “Políticas Educativas del Ministerio de Educación de Panamá 2009-2014”, se dice que el nuevo modelo Nuevo Modelo Educativo se orientará por los postulados de la UNESCO acerca de la educación para el siglo XXI y que deberá estimular, entre otros, el aprendizaje permanente, la creatividad y la innovación en la producción de conocimiento, el desarrollo de tecnología y la formación de un espíritu emprendedor.

Esta transformación curricular se detuvo a principios de 2015 para, según la directora de Currículo y Tecnología en Educación de Meduca, Dayra García, someterlo a una evaluación externa donde se estudiarán los aspectos positivos o negativos de los cambios que sufrió el proceso enseñanza y aprendizaje en los últimos dos años. Se espera que esta segunda fase comience en marzo.

Así mismo, frente al inicio del año escolar, se preparó el Mapa Estratégico 2015-2019, de la mano con la Universidad de Panamá, para planificar, alinear recursos, focalizar estrategias, ejecutar, presupuestar, darle seguimiento y evaluar el mejoramiento de la educación. Este plan pretende responder a los retos que enfrenta Meduca de déficit y rehabilitación de infraestructura, deserción escolar y el mejoramiento de la enseñanza de matemáticas, ciencias naturales y lectura comprensiva en los niveles básico y medio.

Educación y familia

A pesar de los cambios curriculares, de lo exigente que puedan ser los docentes o de la cantidad de herramientas que se les den, los niños que se sienten cercanos a sus familias tienen una probabilidad 10% menor de adoptar un comportamiento riesgoso como violencia, consumo de tabaco, abuso del alcohol y drogas, así como actividades sexuales de riesgo, esto según el informe del PNUD antes citado. De esta manera es como el hogar se convierte en la primera aula de clases, donde la figura de autoridad, sea la madre, el padre o cualquier otro familiar, deberá estar siempre dispuesto a apoyar y servir de guía y ejemplo en la formación de ciudadanos con valores preparados para la vida en sociedad. Tómelo en cuenta para la educación de sus niños y jóvenes.